Existe un tipo de mujer que me llama especialmente la atención, y que espero llegar a convertirme algún día (si no lo soy, porque mi autopercepción está bastante torcida), una de esas mujeres.
Una de esas mujeres excepcionales, que viven con intensidad.
Esas mujeres cultas, que siempre cuestionan y tienen sed de verdades.
Esas mujeres de acción, que se llevan el mundo por delante.
Esas mujeres que saben tomar muchos roles según les convenga, sin ser absorbidas por ninguno; esas mujeres multifacéticas que tejen pero estudian informática (y ven la relación que existe, porque son intuitivas), que atraen todas las miradas sin dejar de animarse a ensuciarse arreglando algo.
Esas mujeres femeninas, lo quieran o no, cuya belleza les brilla en los ojos.
Esas mujeres apasionadas por la vida y por lo que aman, esas mujeres capaces de darlo todo por el ser amado.
Esas mujeres que lo tienen todo, y siguen buscando porque ésa es su naturaleza.
Esas mujeres que piensan por sí mismas y que saben cuándo se están dejando llevar, porque a veces lo hacen a propósito.
Esas mujeres a las que les queda bien el pelo corto, y que tienen su propia temporada otoño-invierno.
Esas mujeres emotivas, sensibles, hermosas, despiertas, decididas, arriesgadas, independientes, difíciles de entender, encantadoras, rítmicas, curiosas, con sentido del humor, aventureras, visionarias, deductivas, ensimismadas, extrovertidas, creativas, filosóficas, poéticas, que dejan todo en la cancha.

Para Yami n.n
