Después de tu tormenta que duró largos meses, no me puedo secar, me hace falta la lluvia… Por más que haga que me resfríe…
Yo no estaba así antes, podía disfrutar de cualquier estación, haciendolas mías pero sin depender de ninguna. Mi mente podía pasar de un sol radiante a un chaparrón deprimente sin problemas.
Y el otro día, cuando tuve la oportunidad, miré el lago, miré el cielo, miré las nubes y la montaña, pero ya no pude sentirlas. Después de tanto tiempo, me perdí. No lloré, era demasiado terrible como para eso (llorar es para las tristezas punzantes, efímeras, sensoriales).
Volví a este cuarto, el cielo real se llenó de nubes que siguen ahí y me miran de cerca. Estoy escuchando música, dándole más importancia porque, bueno, me perdí.
“We are the people to rule the world” Me engañaba, allá en el instituto, sintiendo la frase con la pasión del que aprende las ciencias del universo. Me olvido conscientemente que yo solía dominar el mundo siendo parte de él.
Me alejé de aquel centro, al cual me costó tantísimo llegar hace demasiado tiempo. Camino por una geodésica, con la mente mirando hacia ese centro al que quiero llegar pero que evito.
Es una geodésica concéntrica a otra, más exterior, donde veo mucha gente caminando en grupos, riéndose. A veces charlo con ellos, pero nunca llego a sentirme del todo amiga. Todavía me sé sola.
Allá en el lago tuve la esperanza de que él me entendiera, por fin un “él” que camine al lado mío en mi geodésica y me ayude a dirigirme al centro, un “él” que adiviné sólo por los ojos y la voz grave. Será verdad…? Una semana no me bastó para saberlo, porque me desesperé con la idea de que pudiera ser. Y se fue el tiempo y te perdí, y estoy acá, pensando en él, en los otros, en mí, y en que nos perdí a todos.
Existe un tipo de mujer que me llama especialmente la atención, y que espero llegar a convertirme algún día (si no lo soy, porque mi autopercepción está bastante torcida), una de esas mujeres.
Una de esas mujeres excepcionales, que viven con intensidad.
Esas mujeres cultas, que siempre cuestionan y tienen sed de verdades.
Esas mujeres de acción, que se llevan el mundo por delante.
Esas mujeres que saben tomar muchos roles según les convenga, sin ser absorbidas por ninguno; esas mujeres multifacéticas que tejen pero estudian informática (y ven la relación que existe, porque son intuitivas), que atraen todas las miradas sin dejar de animarse a ensuciarse arreglando algo.
Esas mujeres femeninas, lo quieran o no, cuya belleza les brilla en los ojos.
Esas mujeres apasionadas por la vida y por lo que aman, esas mujeres capaces de darlo todo por el ser amado.
Esas mujeres que lo tienen todo, y siguen buscando porque ésa es su naturaleza.
Esas mujeres que piensan por sí mismas y que saben cuándo se están dejando llevar, porque a veces lo hacen a propósito.
Esas mujeres a las que les queda bien el pelo corto, y que tienen su propia temporada otoño-invierno.
Esas mujeres emotivas, sensibles, hermosas, despiertas, decididas, arriesgadas, independientes, difíciles de entender, encantadoras, rítmicas, curiosas, con sentido del humor, aventureras, visionarias, deductivas, ensimismadas, extrovertidas, creativas, filosóficas, poéticas, que dejan todo en la cancha.

Para Yami n.n
El cuerpo sensual de una mujer o un hombre, las curvas sinuosas de sus caras, las facciones endurecidas, o tal vez ablandadas, de un viejo, no son más que apariencias. Ilusiones. Una vez vi que la mente en realidad es atemporal, no tiene edad. Lo único que vale es qué tan despierta esté. Sin embargo, no es la mente algo distinto, en su esencia, a la de las otras personas. Tras el elemento de la personalidad, que sirve de herramienta para moverse en sociedad, y las experiencias, que mueven el engranaje mental, el fin último y el magma del género humano que sostiene todas nuestras placas es común a todas las personas. Algunas no vislumbran todavía qué es, otros no lo harán nunca del todo. Pero cada uno llega en algún momento de su vida a saborear una pequeña muestra de aquello que todos buscamos: la eterna unidad.
La existencia, un solo ente de variadas formas y del cual nosotros somos su incipiente consciencia. Nuestra mente es la mente del universo, y cuando nos damos cuenta de ello, deja de tener sus limitaciones físicas para fundirse en el mal llamado exterior.
Cuerpo, mente y universo fueron, son y serán un único ente metamorfo y atemporal. Como una especie de magma de todos colores, como una sopa crema, que se mueve lentamente y muta en su interior constantemente; eterna sustancia primordial que tiene consciencia de sí misma y existe a su propia voluntad.
¿Qué es amar, Fye? Estar juntos no va a ser siempre lindo ni fácil, pero te aseguro que voy a tratar de que ambos nos beneficiemos aprendiendo el uno del otro.
Me pediste que te cure, mi amor… de todo corazón, y con todo mi empeño, trato de curarte. No te valorás a vos mismo, y yo no sé si eso se cura charlando o solamente mostrándote que sos digno de ser amado. Quiero hacer todo lo posible, y más, por verte feliz en tu propia piel, y que no tengas miedo de nadie. Quiero cuidarte, hasta que te sientas, por fin, sano, y podamos volar juntos hacia la verdadera felicidad. Puede que no te guste tu remedio, pero te lo vas a tomar algún día… tarde o temprano vas a encontrarte cara a cara con vos mismo. Ningún hombre puede vivir mucho tiempo dejándose manejar. Ahora te negás a valer algo, ahora te negás a importarle a alguien… pero cuando más me necesites, yo voy a estar ahí, pronta a ayudarte a romper tus cadenas.
Ojalá lleguemos algún día a ser libres los dos: yo sólo quiero correr a tu lado, y ver una sonrisa genuina y eterna en tu rostro.
El secreto para la salud, tanto de la mente como del cuerpo, es no lamentarse por el pasado, no preocuparse por el futuro ni anticipar problemas, sino vivir el presente con fuerza e intensidad.
-Buda
Don’t you ever feel like you’re missing something?
The happiness your love gives me only lasts for a few hours, while we’re together and almost a day after you’re gone… but then, I become dull, grey, and life goes on.
Sometimes I become depressed, because I don’t have any objectives, and my happiness is far away. Those days, I use to think that love isn’t really what I’m looking for.
I mean, I do miss you a lot, but living like a phantom when we’re separated doesn’t make me feel alive. And I certainly don’t wan’t to be alive only when you’re around. I know I’m missing something here…
Should I want something more than love? Something more than happiness? Or should I conform with what I feel, this sensation of loneliness and melancholy when I’m by my own?
Because that’s another thing: even though I have lots of good friends, I am always alone when I try to be myself. I’d like to have a companion who really stood by me, but I never asked too much from boys. I’m not saying that you’re bad; you’re such a sensible, gentle and melancholic guy, I think you are worth the try. But I don’t know yet if I can tell you my thoughts without hearing you laugh at them, with your oh-so-cute laughter. So tell me, behind all your fake joy and warm eyes; when you wake up at dusk, don’t you ever feel like you’re missing something?
todo es tan
cíclico
Dije que la mayoría de las personas pensaba que lo único que existe es el mundo donde viven su vida y donde se mueven todos los días, cuando en realidad se trata de mucho más.
Me preguntó por qué pensaba que teníamos que salir del planeta.
Le respondí, al verme sin palabras, que no me acordaba por qué quería ser astronauta. Que en un momento lo tuve claro; yo ya le había explicado esa etapa mía.
Estoy tratando de acordarme.
estos dias estoy:

uh, llego la hora cosmica. aunque todavia no me decido si son las 2 o las 4. bah, los calendarios no tienen sentido, ningun momento es igual a otro.
puf!